Experienca profesional

Profesor y creador del método Kyma que reúne la liberación Emocional y Terapias Manuales

Bernard Tisné es Osteópata desde hace 35 años, nació en 1957, y es profesor y creador del Método Kyma que combina la Liberación Emocional y las Terapias Manuales y Respiratorias.

Es especialista en Manipulaciones Vertebrales o Estructurales y técnicas de los curanderos de articulaciones occidentales, así como en Terapias Manuales Asiáticas (Tuina, Chi Nei Tsang, Shiatsu, etc…) adquiridas durante numerosos viajes en Europa, Asia y en todo el mundo.

(Bernard Tisné ejerce la profesión desde hace 35 años)

Bernard Tisné y Sébastien Tisné

Osteopatía y Método Kyma

Centro de salud Chispa de la Vida – Avenida Iparralde, 44 – Plta 2° – 20302 Irún
Frente a Ficoba – (Parking privado gratuito al lado de la estación de servicio Repsol)

Tel : +34 624 440 482

Tel : +33 668 690 963

(Consultas con cita previa)

« Las Universidades no enseñan todo, es necesario que el médico busque las matronas, personas bohemias, tribus independientes, ladrones proscritos, y aprender a su vez de todos ellos. Debemos, por nosotros mismos, descubrir lo útil que es para la ciencia, viajar, soportar muchas aventuras y retener todo lo que se pueda por el camino.« .

Paracelse (1493-1541)

Experiencia y trayectoria profesional

Bernard Tisné, osteópata D.O en Horgues, Departamento 65 (Código postal Hautes Pyrenees), sus orígenes vienen de Lourdes y registrado en la DDASS de los Altos Pirineos, nacido en 1957. (De 1987 a 2003 estuvo en  Burdeos y a partir de 2003 en Horgues).

A menudo, mis clientes me preguntan, que si yo soy osteópata ya que no actúo como los demás osteópatas que ya han consultado. Yo les respondo simplemente que la Osteopatía está muy de moda en estos momentos y es parte de la medicina manual, pero no es una pócima mágica curativa.

Hay muchos otros métodos también eficaces en la Osteopatía. Yo no tengo ningún método. Yo sigo mi propio método. Yo hago la síntesis de todos los métodos de curación que he aprendido durante mis años de viajes al extranjero, mezclados con lo mejor de la osteopatía despojándola de su lado místico pseudo energético.

La Osteopatía energética es pura invención para los occidentales que buscan el misticismo o las terapias orientales. El sol naciente calienta la tierra y a sus habitantes. Transmite su energía y su calidez por su sola presencia. No hace falta cursos ni prácticas los fines de semana para aprender a transmitir su calor o su energía.

La energía no se busca. Se recibe por el ser que la quiere sin ir a buscarla. La poseemos naturalmente y son otros los que la sienten instintivamente cuando entras en contacto con ella. ¿No es comunicativo bostezar? No necesitas ningún curso, métodos o sistemas para que la otra persona bostece también.

Después de haber seguido una clase tradicional y haberse enriquecido mi práctica con métodos occidentales complementarios (método Bowen, método Moneyron, método Dorm…), insatisfecho y siempre buscando progresar, hice un viaje alrededor del mundo para estudiar y mejorar mis habilidades.

Me he sumergido en técnicas complementarias y naturales adquiridas en numerosos países, en primer lugar, comencé en USA la fuente principal de la Osteopatía, y después por Asia, entre otros, como Pakistán, Malasia, Japón, China, India, Nepal, Tailandia… Después me dirigí hacia Sudamérica, visitando Perú, Colombia y Ecuador y también algunos países de África Negra y para terminar Marruecos con el estudio de curanderos Bereberes.

Salí de las capitales para encontrarme con los nativos de los pueblos con el fin de interesarme por las técnicas ancestrales. 

Descubrí en un primer momento, después me inspiré en los gestos tradicionales de muchas poblaciones, a menudo desfavorecidas donde la medicina tal como la conocemos los europeos, es reemplazada por manipulaciones simples pero eficaces que rápidamente aportan un alivio reconocido.

Sin dejar de lado mi actividad principal, que es la Osteopatía, rápidamente me di cuenta de que no sabíamos “TODO” sobre ella.

Mi primera sorpresa fue cuando vi que en Pakistán a las personas que iban a la peluquería, además de su corte de pelo, les daban un largo masaje en la cabeza que era una obvia fuente de relajación para los clientes.

El peluquero era terapeuta y masajista a la vez

Estas personas habían entendido el masaje del cráneo y sus efectos terapéuticos mucho antes de que los osteópatas del siglo XIX lo descubrieran.

Las abuelas de Kerala al sur de India que enseñaron el masaje infantil a sus hijas que no sabían nada sobre la Osteopatía, no tenían que envidiar con sus prácticas empíricas a los osteópatas modernos sobre como “TOCAR” al bebe.

Fue un trastorno y un cuestionamiento de todo lo que había aprendido hasta el momento

Entonces decidí observar un poco más de cerca todas las prácticas ancestrales de cada país con una nueva mirada y sin ningún tipo de prejuicios.

Siempre fui un conejillo de indias para comprender mejor las cosas, a veces me sorprendían un poco los practicantes con poca experiencia, pero era de admirar la destreza de algunos.

A todo ello se añadió un estudio complementario sobre las principales escuelas Naturistas Europeas con preferencia de las de Suiza y Alemania.

Estos diferentes métodos terapéuticos son complementarios y cada uno tiene sus campos de intervención y sus especificidades, pero hay que tener en cuenta que la Osteopatía o las terapias manuales son una medicina funcional que tiene sus límites y nunca se podrán rehacer los cartílagos ni los huesos ya desgastados. El osteópata o curandero no son magos. 

La Osteopatía o técnicas manuales no pueden curarlo todo. El envejecimiento no es una enfermedad. Todos terminaremos por oxidarnos.

La osteopatía no trata los traumatismos (fracturas), las enfermedades orgánicas (cáncer, esclerosis múltiple, psoriasis, pLa Osteopatía no trata traumatismos (fracturas), ni enfermedades orgánicas (como el cáncer, esclerosis múltiple, psoriasis, poli artritis, úlceras en el estómago…) ni enfermedades infecciosas..

El trabajo en red con los médicos es fundamental.

Bernard Tisné